La búsqueda

Cuando llegué a Irlanda, tenía el tema del trabajo prácticamente resuelto. Había estado enviando currículums por internet dos semanas antes de mi partida. La verdad es que no esperaba encontrar anda por internet, siempre he pensado que entregar currículums en persona era más efectivo. Tuve la suerte de toparme con una oferta de empleo para trabajar en un bar/restaurante, media jornada, y lo más importante, no hacía falta tener experiencia.

 El mismo día que envié el curriculum, me enviaron un mail, preguntando si tenía móvil irlandés. Lamentablemente, por aquel entonces aún no había adquirido un número irlandés. Pero al parecer, no les importó. Al día siguiente me llamaron al móvil español y me entrevistaron. Iba a empezar a trabajar el día siguiente de aterrizar en Irlanda. No me creía mi suerte.

 Problema: no tenía ni puta idea de hostelería. Ahora bien, mi hermana mayor lleva precisamente en ese sector la tira de años, y consiguió que su jefe me metiera para trabajar con ellos como voluntaria, para aprender lo básico del trabajo. Y aprendí muchísimo.

Al llegar a Irlanda, mi novio vino a buscarme al aeropuerto. Me trajo mi tarjeta sim irlandesa. La puse en el móvil. No pensé en avisar a mi futura jefa de que ya tenía número Irlandés. Consecuencia: me envió un mensaje que no recibí. Al parecer, la chica que dejaba el restaurante y a la que yo iba a reemplazar, tuvo que irse antes de lo esperado y mi jefa se vio forzada a contratar a otra persona aprisa y corriendo. Pero yo no había recibido este mensaje, así que al día siguiente fui con una sonrisa al bar/restaurante, con ganas de trabajar.

 “Aah.. Eres Rosa ¿verdad? Veo que no recibiste mi mensaje…”

Y ahí yo ya sabía que algo iba muy muy mal. En cualquier caso, la chica era muy amable y muy maja. Me nombró otros sitios que estaban buscando gente y me dijo que en Navidades igual, si había vacantes, me llamarían (aunque no tengo muchas esperanzas de esto).

Con los ánimos por los suelos volví a casa. Esa semana pateé la ciudad repartiendo curriculums por toda la ciudad y enviándolos online. Repartir currículums en persona es una mierda. Hay gente muy desagradable, gente que sabes que va a tirar tu curriculum a la basura cuando te des la vuelta. Y gente que directamente te dice que no están buscando a nadie.

 -¿entonces no quieres mi curriculum por si acaso en el futuro…?

-NO

 Esa misma semana, sin embargo, recibí una llamada para una entrevista. Era uno de los sitios a los que había enviado curriculum online. Estuve investigando y resulta que era la típica empresa de ventas, a comisión, yendo de casa en casa y tal. Total, que fui a la entrevista, pero yo ya sabía que no quería ese puesto. No me malinterpretéis, necesito trabajar, pero una trabajo como ese sólo lo puedo coger como último recurso. Fue la entrevista más sencilla de mi vida. Estaban desesperados por tenerme. Resulta que por cada venta que yo hiciera, mi jefe también se llevaba comisión, así que obviamente les interesaba tenerme allí.

En fin, yo seguí echando curriculums, en persona, online, hablé con todos mis amigos irlandeses para que me avisaran si oían algo de trabajo etc etc. Recibí otra llamada de teléfono para una entrevista. Otra vez, se correspondía a un anuncio que había visto en la red y al que había enviado mi curriculum. La entrevista fue muy bien. Les gustó el hecho de que hiciera mi master a distancia, de manera que no interviniera con las horas laborales. Tuve un día de prueba…. y ya está.

No me llamaron otra vez. La semana siguiente vi que esa misma tienda había publicado el mismo anuncio otra vez, buscando gente. Me enfadé muchísimo. Yo creía que igual había elegido a otra chica (me dijeron que había otras chicas que iba a hacer día de prueba) pero el hecho de que aún no hubieran encontrado a nadie… así que les escribí otra vez, recordándoles que estaba disponible, que el día de prueba fue muy interesante bla bla bla. Me llamaron ese mismo día, empezaba a trabajar la semana siguiente. ¡¡No me lo podía creer!!!

 

Ahora mismo estoy en “mes de prueba”; que al parecer es muy común en Irlanda. Aún no tengo contrato, pero se supone que conseguiré uno a mediados de noviembre. La tienda es super pequeña no hay muchos clientes y la jefa me deja traer libros para leer y/o estudiar…. ¿qué más podría pedir?