Una de fonética inglesa

La pronunciación es uno de los aspectos más ignorados a la hora de aprender idiomas, y es un hecho que, para los hablantes de muchas lenguas, puede terminar siendo una desventaja importante.
¿Por qué se suele tener una mala pronunciación?
Pongamos como ejemplo el castellano, idioma fácil de pronunciar donde los haya.Sólo tenemos 5 fonemas vocálicos (El inglés tiene 12, el francés 16, el alemán 13), y ya ni nos pongamos con los consonánticos.
Es esta facilidad la que hace que nos encontremos con muchas dificultades a la hora de pronunciar otros idiomas, al menos si queremos hacerlo bien. Ésto da lugar a que, si somos perezosos, nos salga nuestro característico acento, reconocido internacionalmente y a distancia (porque lo de hablar a volúmenes superiores a la media no es un simple estereotipo, es una verdad como un castillo).
Otro factor que dificulta una correcta pronunciación es la velocidad a la que hablamos (No en vano han catalogado al castellano como a uno de los idiomas más rápidos). Por supuesto, cuando cambiamos de idioma, especialmente si ya tenemos un poco de fluidez, lo intentamos hacer a la misma velocidad, lo cual hace que la pronunciación se vaya a tomar viento fresco (por no hablar de las incorrecciones gramaticales y léxicas).
Sumando a esto está otra diferencia fundamental: el ritmo del español. En español, todas las sílabas tienen la misma fuerza y  longitud. En inglés, por ejemplo, esto no es así, ya que se rige por las reglas del compás rítmico. Esto significa dos cosas, primero, que  las sílabas con el golpe de voz serán más largas que las átonas. Y segundo, que ciertas palabras tendrán más fuerza que otras.
Finalmente, una de las mayores desventajas en busca de una buena pronunciación se debe al factor social. Está como mal visto muchas veces tener interés e intentar pronunciar las cosas de manera correcta, suenas demasiado pijo, sofisticado, nerd… Es mucho mejor pronunciar como la mayoría, sin esforzarse, y que suene nuestro acentaco.
¿Cómo se posiciona la gente?
1: La pronunciación no importa: hablamos a la española
2: Estado de confusión
 3: Tras comprender la importancia de la pronunciación, ¡¡vamos a ello!
¿Es importante la pronunciación?
Pues sí, es bastante importante, y no es tarea fácil. Con la opción 1 no se nos entiende (otros castellanoparlantes sí, pero el resto del mundo no, salvo que estéis todos de fiesta bien contentos).
No es cuestión de que el objetivo número 1 a la hora de aprender una lengua sea pronunciar como un nativo. Eso es algo complicado, que implica muchísima práctica, y probablemente una buena inmersión lingüística. Pero sí conviene hacer el esfuerzo, intentar deshacerse de la parte más fuerte del acento nativo e intentar pronunciar de manera correcta.
¿Cómo mejorar la pronunciación?
  • Escuchando con atención: Porque sólo oír no es suficiente, es necesario prestar atención para aprender las reglas de pronunciación, y ya de paso, aprender a identificarlas, especialmente en las primeras fases de estudio de un idioma. Recomendaría además tener de manera escrita lo que está escuchando, especialmente en el caso de series / noticias… para mejorar la asociación de sonidos.
  • Repitiendo: Porque ver vídeos de kung-fu no hace que seas un experto en kung-fu. Si es posible, también ayuda grabarte mientras pronuncias, escucharte, y comparar con la pronunciación original, para así ver de manera más clara dónde están los fallos.
  • Aprendiendo la fonética del idioma: El paso más aburrido, lo sé, pero ayuda a asociar los sonidos con grupos de letras y hace que mejore bastante la pronunciación, además de poder aprender a leer cómo se pronuncia una palabra si la encontramos en el diccionario.

Posibles fuentes para escuchar: Afortunadamente hoy en día no andamos escasos de recursos gracias a Internet. Forvo, Wiktionary, películas (dobladas en el idioma a estudiar si no es versión original, y con subtítulos en ese mismo idioma), canales de noticias, series, podcasts… Servicios de idiomas online como Languagepod101 también cuentan con servicios para grabarte y comparar la pronunciación con la de nativos.

Pro-tip  

Por favor, por favor, por favor. Si queréis mejorar vuestra pronunciación en inglés, necesitáis informaros sobre el fenómeno de la vocal SCHWA, que es la vocal que se utiliza más en inglés, con diferencia. Y que el español no posee, con lo cual se nos hace dificil reproducirla.

La schwa es el sonido vocálico más común en inglés. Se trata de un sonido vocálico muy breve y neutro y, como todas las vocales, su calidad precisa varía según las consonantes adyacentes. Corresponde a la vocal inacentuada en muchas sílabas inacentuadas, como la a en about, la o en synonym, er en teacher o la or en doctor, etc. Por lo general, se describe como el sonido estadounidense “uh” o el británico “er”. En la pronunciación general del inglés estadounidense, la schwa es una de los dos sonidos vocálicos que se pueden convertir en vocal aproximante [ɹ], el sonido en palabras con sílabas “er” átonas, como en dinner, etc. En la mayoría de las variedades del inglés, el schwa sólo se da en sílabas átonas, pero en el inglés de Nueva Zelanda y de Sudáfrica, el sonido vocálico frontal laxo (como en la palabra bit) ha cambiado a abierto y posterior, con lo cual, en la actualidad, se asemeja a la schwa. En estos dialectos, este sonido presenta variantes tanto átonas como tónicas.

VIDEO EXPLICATORIO (En inglés)

1) Un punto interesante que hacees que la vocal schwa /ə/ es el único sonido en palabras tales como “a”, “the”, “of” y “that”. Practica estas palabras tan comunes. Ponte el video otra vez y vuelve a repetirlas hasta que las pronuncies a la perfección.

2) Súper importante: este sonido aparece en casi todas las palabras que contienen más de dós sílabas.

3) Nuestra particular profe considera que es imprescindible aprender a pronunciar este sonido si queremos pillar el acento y ritmo de la lengua inglesa. I agree with her 100%.

4) Otro punto significativo: es un sonido “unstressed”, es decir que, nunca va acentuado, siempre formará parte de una sílaba átona.

5) Y finalmente nos pone el ejemplo de “a cup of tea” / ə ‘kʌpə tiː/: una taza de té. Escucha y repite cómo lo dice ella y aprenderás a pronunciar la temida schwa.

 

Anuncios

Una de entrevistas

El otro día fui a una entrevista de trabajo. Requerían a alguien que tuviera conocimientos bilingues de Inglés y medios de Japonés. No había más requisitos por la dificultad de encontrar alguién así en una ciudad tan chiquita como la mía (Y esto me lo dijeron directamente en la entrevista).

Bueno, resulta al final que era un puesto para atención al cliente, parte en inglés y parte en japonés. Coincide que yo tengo exactamente los requisitos mínimos que necesitaban y ADEMÁS experiencia en el campo de trabajo que necesitaban. Pues no van y me dicen que quieren hacerme un contrato de prácticas de mierda para cobrar 700 euros mensuales. Pero si eso es lo que cobro yo al mes dando 20 horas de clase a la semana. ¿En serio? ¿Cuanta gente vas a encontrar en esta ciudad que tenga ese perfil? ¿de verdad ese es el valor que tengo yo para ellos? Es decir, sólo pones de requisito mínimo los dos idiomas por la dificultad de encontrar a alguien con eso, encuentras a alguien que encaja incluso mejor, y la das la merde de la merde. Muy bien.

Yo inevitablemente lo comparo con mi puesto en Irlanda, que era similar a éste, también de prácticas porque no tenía ni idea de este mundillo, y cobraba 1500 al mes. Pero en fin, si comparamos españa con otros paises siempre vamos a quedar decepcionados.

Les expliqué de forma más educada estás inquietudes mías, y me contestaron que claro, que toooodo el mundo entra en ese empresa con ese salario (Cosa que es mentira, porque a un buen amigo mío lo han contratado y le han ofrecido muuuucho más. Claro que su nivel de japonés es mucho mayor que el mío. Pero sigue siendo mentira que todos entran al mismo nivel.)

En fin, me dijeron un “hombre, se puede negociar y igual puede subirse algo. Haznos una contraoferta y la negociamos”.

Yo no se si esque mis expectativas quizá eran demasiado altas, igual vosotros os pensaréis que me lo tengo muy creido, pero es que me he puesto a pensar y no sé si me apetece hacer una contraoferta. He decido lo siguiente:

  • El dinero a mí realmente no me importa tanto. Estoy en una etapa de mi vida donde gracias a Dios no necesito mucho para vivir. Estoy feliz donde estoy currando ahora. Me cuesta llegar a fin de mes a veces, pero más o menos me costaría lo mismo donde me ofrecen y no tendría tanto tiempo libre. Que si quisiera más dinero, me pondría a dar clases privadas a 15 euros la hora y voilá.
  • El tiempo, eso sí que lo valoro. Donde estoy currando ahora, hay una empresa que me paga 13 euros la hora. La otra me paga 9 Euros la hora. Ésta gente me está ofreciendo 5.8 la hora. Me siento mucho más valorada en mi posición actual.
  • El ambiente de empresa. Donde estoy actualmente hay un buen rollo impresionante. Quizá en este otro sitio también lo haya, pero no lo sé. De momento sólo sé que los jefes se quieren aprovechar de mí. Y me mienten.
  • QUE YA TENGO EXPERIENCIA, NO NECESITO UN PUTO AÑO DE PRACTICAS. Que con esas cosas tragas cuando eres un moco que no ha trabajado en su vida, porque te toca tragar. ¿pero ahora? ¿Cuanto se puede tardar en entrenar a un nuevo miembro, 3 meses máximo? ¿Me van a dar un año de practicas cada vez que me cambie de empresa porque “el sistema que usamos nosotros es diferente”?
  • Que no quiero ser el típico español que se calla y se conforma por la posibilidad futura de un mejor puesto que no existe ahora pero que “a lo mejor” exisitirá.
  • Que valgo mucho más que eso

 

 

END OF RANT

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de la evolución de la lengua

¡Te doy la bienvenida al vigesimosegundo episodio del podcast Historia y etimologías del castellano! Este podcast es posible gracias al apoyo que recibo de los suscriptores de los Videocursos de Lingüística y Humanidades, en los que explico personalmente la teoría y la práctica de temas como fonética, indoeuropeo, lingüística, mitología, ortografía, latín desde cero, sintaxis…

a través de 22.— Mensaje de un lector indignado por la destrucción de la lengua — delcastellano.com

Antes de empezar quiero dejar claro que hay dos tipos de formas de ver el idioma: la prescriptivista y el descriptiva.

Un prescriptivista será aquel que opine que una lengua tiene ciertas reglas que jamás deben romperse. Un prescristivista jamás aceptará que la RAE introduzca en el diccionario palabras como COCRETA, SETIEMBRE, XX. -Ahora, lo más probable es que digan MURCIÉLAGO y OSCURO, y no reconozcan que solía ser vulgar- 

En el artículo que cito, la persona que escribe el e-mail, es obviamente prescriptivista.

Lo difícil de la posición prescriptivista es intentar controlar que todo el mundo hable igual. Una ardua tarea cuando en el caso del Español, ya que tiene tantísimos habitantes repartidos en diferentes países, regiones, clases sociales, y antecedentes lingüisticos.

Un descriptivista será aquel que observe la lengua, la manera en que se comunican los seres humanos y transfieren significados, y lo plasme en un papel. Es lo que esta haciendo la RAE al añadir al diccionario estas palabras que suenan un poco mal. Lo difícil para este grupo es discernir ¿Qué fórmulas deben considerarse ahora que están lo suficientemente extendidas como para considerarlas parte de la evolución de la lengua?

Todas las lenguas están en una constante evolución.

Desde tiempos del latín, la lengua ha estado en constante estado de vulgarización. Es así como se ha creado el Español (No hablamos más que una versión vulgarizada del latín), y todas las demás lenguas romance. Esto ha sucedido a raíz de fallos, equivocaciones, y malas pronunciaciones de los usuarios de una lengua. Ha sido así siempre y lo seguirá siendo. Un ejemplo muy sencillos es cómo OCULUS se vulgarizó y se convirtió en OJO. Como este ejemplo hay miles.

En primer lugar se produjo la caída de la S final con la conversión de la U precedente en O, de manera que tenemos enseguida ÓCULO. Muy pocas palabras han conservado esta U final latina, y las que lo han hecho ha sido por influjo de la lengua escrita o culta, más conservadora, por cierto, que la hablada: espíritu, ímpetu y tribu, por ejemplo. […]

Si seguimos la evolución de la raíz latina ÓCULO, observaremos el fenómeno de la desaparición de la vocal interior átona, que se llama síncopa, en este caso U, lo que hace que se convierta en OCLO; este grupo consonántico CL de nueva creación romance se resuelve en castellano dando origen a una J: OJO, mientras que en gallego tenemos ollo (olho en portugués) y en catalán ull. No siempre sucedió así, pues tenemos palabras como MIRÁCULUM o SAÉCULUM que evolucionaron a milagro y siglo sonorizándose la consonante C en G, pero son la excepción que confirma la regla, y se explican por el influjo conservador de la lengua escrita, perteneciendo estas palabras al registro culto de textos neotestamentarios y considerados sagrados.

Fuente: http://gregorio-montesdeoca.blogspot.com.es/2013/07/oculus-i.htm

Mi posición es que no puedes controlar la evolución de una lengua (prescriptivismo), eso es una tarea imposible. Pero tampoco puedes “aceptar” cada pequeña irregularidad que sucede en un idioma -especialmente porque muchas veces son modas pasajeras no duraderas-. Y lo más importante: incluso cuando sean “aceptadas”, mi opinión es que debería (y la RAE lo hace) aceptarse como parte del registro informal (Ya que es la manera en la que suceden en su mayoría).

Es decir, si hay un fenómeno que sucede en una lengua, que no es técnicamente correcto, pero una gran mayoría de personas lo emplea, lo ENTIENDE y a sus oidos no suena incorrecto… eso significa que ha sido asimilado por la población de la lengua y forma parte de ella.

Sí, a los más educados nos rechinarán los oidos. Pero será una palabra que se utiliza, que tiene un significado (en un registro informal). Y por todas las razones que he dado, debería ser  catalogada en el registro informal de la lengua.

Sé que no todo el mundo estará de acuerdo conmigo, estoy abierta a otras opiniones y puntos de vista. Cualquier cosa, ¡escribidme un comentario!

 

Una de Phrasal Verbs

Fue un profesor de filosofía en la ESO quien hizo que me enamorara de la etimología y comenzara a interesarme por muchos temas lingüísticos. Uno de ellos fue fijarme en que los “phrasal verbs” del inglés, por ejemplo, los tenemos también en todas lenguas latinas. Hablo de unir una preposición a un verbo para formar otro significado distinto. Que la preposición vaya separada o no es lo de menos.

Cojamos cualquier verbo castellano: “poner”. Los latinos le añadían preposiciones delante para formar nuevos verbos con significados distintos. La mayoría de ellos perduran hoy en el castellano: aponer, componer, deponer, disponer, exponer, proponer, reponer, suponer… Y los derivados son infinitos: depósito, presupuesto, apuesto, proposición, supositorio…

El alemán también tiene sus “phrasal verbs”. Algunas veces su formación coincide con las latinas. Así ocurre en estos dos casos:
– Ausstellen / exponer (aus = ex; stellen = poner).
– Vorsitzen / presidir (vor = pre; sitzen = seer, sedēre)

¿No son fascinantes las coincidencias? Habrá quien diga que es normal que dos idiomas coincidan en la forma de expresar una misma idea. Por ejemplo, la idea de “península” en latín es “casi isla” (paene + insula), mientras que en japonés (半島) y en turco (yarımada) la idea coincidente es “medio isla”.

Me voy a quedar en el turco porque en esta lengua la forma de crear nuevos verbos es diametralmente distinta a la que expresé al inicio. Los turcos no añaden preposiciones a sus verbos para crear nuevos verbos. Lo que para nosotros son verbos completamente distintos, en turco pueden ser formas de un mismo verbo:
– Enseñar y aprender: öğretmek, öğrenmek.
– Entender y explicar (hacer entender): anlamak, anlatmak.
– Morir, matar (hacer morir), mandar a matar, ser matado: ölmek, öldürmek, öldürtmek, öldürülmek,
– Vestir o llevar puesto (to wear), vestir (to dress), ser vestido (to be dressed), vestirse: giymek, giydirmek, giydirilmek, giyinmek.
– Volar, pilotar (desde dentro) y hacer volar (desde fuera): uçmak, uçurmak, uçurtmak.

Dicen que la divinidad entregó la lengua turca a los hombres de las estepas de Asia Central. Yo lo creo firmemente. Desde luego su forma de agrupar significados y derivar otros nuevos me parece mucho más predecible que el capricho de los “phrasal verbs” de las lenguas indoeuropeas que conozco.